lunes, 4 de febrero de 2013

No te laves la cara con agua caliente


Lávate la cara con agua tibia, nunca agua caliente. Inmediatamente después de haberte lavado la cara aplícate una crema hidratante.

Lavarse la cara con agua caliente hace que tu piel enrojezca y se seque; también puede provocar brotes rosáceos.

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